Mepivacaína: un posible anestésico más seguro para las inyecciones de rellenos dérmicos
Teoxane investigó la mepivacaína como un posible nuevo anestésico local para sustituir la lidocaína en los rellenos a base de ácido hialurónico. El estudio evaluó su impacto en las propiedades mecánicas, la estabilidad, la degradabilidad y el perfil de liberación, demostrando un rendimiento comparable y un potencial beneficio clínico en términos de inicio de acción y perfil de seguridad.

Mepivacaína: un posible anestésico más seguro para las inyecciones de rellenos dérmicos
Teoxane investigó la mepivacaína como un posible nuevo agente anestésico local para sustituir la lidocaína en los rellenos a base de ácido hialurónico (AH).
Con la creciente popularidad de los tratamientos antiedad, la práctica estética también ha evolucionado y se ha desarrollado una amplia gama de rellenos de tejidos blandos, en su mayoría compuestos por geles de ácido hialurónico reticulado. Estos productos están destinados a diferentes indicaciones y, por tanto, a distintas capas del tejido cutáneo. Aunque mínimamente invasivas, las inyecciones con aguja o cánula pueden resultar dolorosas para los pacientes, especialmente en zonas sensibles como los labios. Uno de los pilares de los tratamientos de rejuvenecimiento sin dolor fue la incorporación de anestésicos locales en la formulación de los rellenos dérmicos, alrededor de los años 20001. El anestésico de referencia para minimizar las molestias durante la inyección de geles de ácido hialurónico ha sido la lidocaína. Este analgésico se introdujo con éxito al 0,3% en los rellenos de AH y se utiliza comercialmente en todo el mundo2.
Teoxane evaluó la mepivacaína como posible nuevo anestésico local para sustituir la lidocaína en los rellenos de AH. Se analizaron su influencia sobre las propiedades mecánicas del relleno, su estabilidad, degradabilidad, perfiles de liberación y farmacocinética. El protocolo del estudio utilizó rellenos Teosyal® RHA con lidocaína o mepivacaína con fines comparativos. Las propiedades mecánicas se analizaron tras el envasado final y la esterilización.
El módulo elástico G’, la resistencia y las puntuaciones de elasticidad* no mostraron variaciones estadísticas entre ambas formulaciones. Esto indica que la incorporación de lidocaína o mepivacaína no afecta a las propiedades reológicas de los productos.
Desde el punto de vista de la práctica clínica, la fuerza de extrusión fue baja independientemente de la presencia de lidocaína o mepivacaína, lo que permite una inyección sencilla para los profesionales sanitarios.
En cuanto a la estabilidad a largo plazo, ambas formulaciones mostraron un comportamiento idéntico, permitiendo un periodo de conservación de 3 años. Estos datos fueron respaldados por la persistencia del ángulo de fase en ambos productos, garantizando resultados clínicos comparables con lidocaína o mepivacaína.
Los perfiles de liberación mostraron curvas más pronunciadas para la mepivacaína, lo que sugiere un efecto anestésico más rápido y, por tanto, un posible beneficio clínico frente a la lidocaína.
Además, no se observó ninguna influencia de ambos anestésicos en la capacidad de los rellenos dérmicos para degradarse en caso de eventos adversos. Cabe destacar que la menor solubilidad de la mepivacaína podría contribuir a reducir el riesgo de reacciones tóxicas.
Considerando estas propiedades, la mepivacaína representa un candidato fiable para su incorporación en rellenos de tejidos blandos con el fin de aliviar el dolor durante la inyección de ácido hialurónico, sugiriendo incluso un posible beneficio clínico.
Puede consultar el artículo completo aquí: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35893810